Después de tanto abandono al diario, la insistencia de mi ventiúnico lector me ha hecho retornar al sitio, además de mi necesidad después de un lunes como hoy. No es que tenga mucho de especial, sino quizá todo lo contrario.

Ayer presentamos los de mi generación escolar más otros reprobados el examen “profesional” el cual dicta a final: Siga adelante con su titulación o: Vuelva a presentarlo, pendejito. Apenas salía de cada sección pensaba que contestaba lo suficientemente bien para pasar por lo menos. Al terminar todas las secciones fuimos a la burger, comí por segunda vez en la semana una whoper y me empezó un sentimiento de pensantez que no me había detenido a analizarlo en el transcurso del domingo. Cuando empezamos a leer el USMLE, te dan instrucciones sobre qué hacer un año antes de presentar el examen para la residencia, qué hacer meses antes, una semana antes, un día antes y hasta después de haberlo presentado. En el apartado de posterior al examen te ponen varios títulos y uno de ellos es: “Si usted cree que reprobó”, ja! no sé qué creer pero me sentí identificada y me entró una risa nerviosa cuando Elías me llevaba a mi casa. Bajé las pancartas que me entregaron en la reunión de fin de mes del imss-oportunidades y entré a mi casa. ¿Cómo te fue, hija?, Regular. Y eso que llevaba mi piedra de la suerte. Me tiré a dormir y dormí. Dormí toda la tarde, desperté aproximadamente quince minutos por la noche, me apliqué fluticasona nasal, puse el despertador y volví a caer dormida. Hoy desperté haciendo la maleta. La maleta que hago cada domingo antes de venirme a esta vida que tengo en esta hermosa montaña.

A veces no sé qué pensar de la vida. Si es campana de gauss lo que calificará estoy en buenas posibilidades de salir librada. Si es de otra manera, quien sabe. Es de todos sabido la leyenda que cuenta que la manera de calificar es tomar un puño de exámenes diciendo: Estos pasan. Tomando otro puño de exámenes: Estos no, ja! suena ridículo pero tratándose de la universidad, todo puede suceder. No es imposible.

Además de mis presagios ocultos, es cierto que la carga septembrina se iba… pero es que septiembre es mi peor mes, además que el domingo es el peor día, también, ja! Será mejor que todo salga bien para considerar a septiembre como una cosa neutra de mi vida. Allá tú Septiembre si quieres que te acoja en las preferencias de mi vida o quieres seguir enesmitándote.  

Mi radio no sirve y mi única forma de comunicación es esta. 

Llenaré mi intermedio y escucharé algo neutralizante.